La Fany - El Salvador
SOBRE ESTE CAFÉ
- Origen: Apaneca - El Salvador.
- Estación: Finca La Fany
- Productores: Carmen y Rafael Silva.
- Cosecha: 2025
- Proceso: Lavado.
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Altitud: 1400 - 1550 msnm
Varietal: Pacamara
Descripción: Chocolate con leche, melocotón y floral
SOBRE LA
FINCA.
La Finca La Fany fue fundada por Fabio Morán a principios del siglo XX. Nombrada en honor a uno de sus ancestros, la finca se ha transmitido de generación en generación y conserva profundas raíces en la tradición familiar. Hoy, esta hermosa finca es administrada por Rafael Silva y su esposa, Carmen Silva. La Fany mantiene su compromiso de apoyar a las comunidades vecinas, brindándoles ingresos estables y agua potable a los hogares. La dedicación de la familia, junto con las condiciones ideales de cultivo de la Cordillera Apaneca-Ilamatepec, produce cafés de extraordinaria calidad y carácter. Este lote de Pacamara, lavado completamente, refleja a la perfección el terruño de la región y la experiencia de generaciones que respaldan a la Finca La Fany.
En 2006, Rafael comenzó a replantar parte de sus plantaciones de Red Bourbon (que en ese entonces era la variedad tradicional en El Salvador) con Pacamara, una variedad que ha demostrado consistentemente una calidad excepcional en taza. La finca se encuentra a una altitud de entre 1450 y 1550 metros sobre el nivel del mar, donde las temperaturas frescas permiten que las cerezas de café maduren lentamente. Esta maduración lenta contribuye a obtener granos más dulces y densos, con perfiles de sabor plenamente desarrollados. Además de la producción de café, Finca La Fany ha puesto un fuerte énfasis en la protección del medio ambiente mediante la exploración de prácticas agrícolas ecológicas. Una de estas iniciativas incluye un vivero de vermicompostaje que produce vermicompost, el cual se utiliza para complementar otros fertilizantes y mejorar la salud del suelo de forma natural.
Las cerezas maduras se seleccionan cuidadosamente a mano y se entregan al molino familiar, Beneficio San Pedro. Al recibirlas, las cerezas se clasifican para garantizar una calidad óptima. Las cerezas seleccionadas se despulpán y se lavan minuciosamente para eliminar el mucílago. Luego, el pergamino se extiende uniformemente sobre camas elevadas para que se seque. Durante esta etapa, los trabajadores remueven el pergamino con frecuencia para asegurar un secado uniforme.